Preguntas frecuentes sobre instalaciones Clipso
sistema Clipso aplicado a grandes
superficies.
El sistema Clipso ofrece una excelente resistencia mecánica gracias a la combinación de perfiles perimetrales de aluminio y membranas textiles tensadas de alta calidad. Aunque no está diseñado como elemento estructural portante, el sistema mantiene su forma perfectamente incluso en superficies de gran extensión y a alturas elevadas. La membrana tiene una alta resistencia al desgarro, la tracción y la deformación, y se comporta de forma estable frente a cambios de temperatura y humedad.
Para instalaciones en espacios con posibles impactos o vibraciones (como frontones, polideportivos o salas técnicas), es importante prever una fijación segura del perímetro y evitar que elementos suspendidos ejerzan presión directa sobre la membrana. En estos casos, se puede reforzar el sistema con perfiles adicionales o utilizar versiones más gruesas del tejido. El sistema no se deforma con el tiempo y mantiene su tensión gracias a la elasticidad controlada del textil y al método de instalación en frío, sin riesgo de contracción o dilatación posterior.
Los techos y paredes Clipso permiten un acondicionamiento acústico altamente eficiente, adaptado a las necesidades de cada espacio. En configuración básica (membrana sola), el sistema ofrece un coeficiente de absorción acústica (αw) que oscila entre 0,25 y 0,40, lo cual puede ser útil en espacios con necesidades leves de control de reverberación.
Cuando se combina con aislantes fonoabsorbentes colocados en la cámara tras la membrana (lana mineral, fibra de poliéster reciclada u otros), se alcanzan valores de αw superiores a 0,90, clasificados como Clase A según la norma UNE EN ISO 11654. Esta solución es especialmente indicada para auditorios, teatros, piscinas cubiertas y frontones, donde el control de la reverberación es clave para el confort sonoro.
El sistema permite ajustar el nivel de absorción en función del espesor del aislante y la separación con el techo original. Además, al tratarse de una superficie continua y ligera, no introduce masa innecesaria ni requiere soportación adici
Los perfiles perimetrales de Clipso, fabricados en aluminio extruido, se pueden fijar a prácticamente cualquier soporte estructural: hormigón, ladrillo, pladur, madera, chapa metálica o vigas metálicas. Lo fundamental es que el perímetro permita una fijación firme y continua, ya que de él depende la tensión del tejido.
En espacios de gran volumen o con geometrías complejas, se puede trabajar con subestructuras intermedias metálicas o de madera, generando formas planas, curvas o inclinadas. En techos altos o mal accesibles, se preinstalan los perfiles y se deja la membrana para el final, reduciendo el tiempo de trabajo en altura.
Los perfiles pueden colocarse en horizontal, vertical o en ángulo, adaptándose al diseño arquitectónico del espacio. También permiten insertar iluminación, climatización o instalaciones técnicas sin necesidad de estructuras auxiliares. En caso de techos técnicos, es posible dejar registros o piezas extraíbles para inspección posterior.
La tecnología Clipso está diseñada para facilitar la integración limpia de elementos técnicos en el techo o la pared tensada. Antes de instalar la membrana, se fijan a la estructura base los soportes o cajas de registro correspondientes (para luminarias, difusores de climatización, detectores de humo, sprinklers, altavoces, etc.). Luego, una vez tensado el tejido, se realizan cortes precisos en la membrana con anillos de refuerzo que garantizan durabilidad y estética.
Esta técnica permite mantener la continuidad visual del techo mientras se alojan todos los sistemas necesarios. También es posible trabajar con retroiluminación o iluminación perimetral LED, aprovechando membranas translúcidas específicas de Clipso.
La ventaja principal es que todo se hace sin perforar estructuras existentes ni colocar bandejas técnicas visibles. Clipso ofrece soluciones específicas para integración técnica y cuenta con tejidos certificados que soportan temperaturas, emisiones de luz o humedad propias de cada instalación.
Los revestimientos Clipso cuentan con una garantía de fábrica de 10 años, tanto para la membrana como para los perfiles de fijación. Esta garantía cubre el mantenimiento de la tensión, el color, la estabilidad dimensional y la resistencia al envejecimiento prematuro del material.
Además de la garantía estándar, el sistema tiene un excelente comportamiento en entornos exigentes: resiste impactos ligeros, humedad elevada, vapor de agua, rayos UV indirectos y limpieza frecuente. En piscinas, gimnasios, auditorios o centros comerciales, donde el uso es intensivo y las condiciones variables, el tejido conserva su integridad sin generar bolsas, arrugas ni deformaciones.
El sistema requiere un mantenimiento mínimo, lo que alarga aún más su vida útil. Si se desea sustituir la membrana por motivos estéticos o funcionales, se puede hacer sin desmontar el perímetro, lo que facilita actualizaciones periódicas con bajo coste y mínimo impacto en la actividad del espacio.
La tecnología Clipso cumple con la normativa europea de reacción al fuego Euroclass B-s1,d0, lo que la convierte en una solución segura para su uso en espacios con alta ocupación como auditorios, cines, polideportivos o centros educativos. Esta clasificación indica que el material es difícilmente inflamable, genera poca cantidad de humo y no produce gotas inflamadas al arder.
Este comportamiento frente al fuego se mantiene incluso en instalaciones con iluminación LED integrada, sistemas acústicos o estructuras metálicas, ya que todo el sistema ha sido probado en condiciones reales. Además, la clasificación puede complementarse con informes de resistencia a la propagación de llama solicitados en proyectos específicos.
Clipso ofrece variantes del tejido para cumplir con otras normativas locales o internacionales si el proyecto lo requiere. En resumen, es una solución apta para cumplir con los requisitos de seguridad exigidos por arquitectos, ingenierías y coordinadores de seguridad en obra.
Sí, una de las principales ventajas del sistema Clipso es que permite instalaciones rápidas, limpias y sin detener la actividad del espacio. Al tratarse de una solución en seco y sin obras invasivas, se puede intervenir fuera del horario habitual o por fases, sin desmontajes complejos ni cierre del espacio.
Esto es especialmente útil en centros deportivos, salas culturales, colegios o espacios municipales donde es necesario evitar molestias, ruidos o polvo. El montaje no genera escombros y se realiza en silencio, lo que permite actuar incluso en edificios ocupados.
El sistema se adapta a los condicionantes de cada obra y permite una planificación precisa para no interferir con otras actividades o gremios. La flexibilidad del equipo de instalación de Sabaitek permite adaptar los tiempos sin comprometer la calidad final del trabajo.
Aunque Clipso es una solución muy versátil, como todo sistema constructivo también tiene ciertas limitaciones que deben tenerse en cuenta desde el diseño del proyecto. Por ejemplo, no soporta peso propio elevado, por lo que no se pueden colgar elementos directamente de la membrana (pantallas, focos, estructuras suspendidas…).
Tampoco está pensado para resistir esfuerzos estructurales: es un sistema de acabado, no de soporte. En cuanto a diseño, no admite formas completamente libres como cúpulas esféricas, pero sí superficies curvas, inclinadas o con ángulos complejos, siempre que exista un perímetro donde fijar los perfiles.
En términos de temperatura, aunque soporta condiciones de humedad o vapor, no debe instalarse cerca de fuentes de calor directo (más de 70 °C). Para instalaciones específicas (espacios industriales, quirófanos, etc.) se debe estudiar la compatibilidad con normativas adicionales.
El sistema Clipso se caracteriza por su mínimo mantenimiento y facilidad de limpieza, especialmente en espacios de gran afluencia como gimnasios, auditorios, cines o centros culturales. Las membranas son antiestáticas y repelen el polvo, lo que alarga la vida útil sin necesidad de intervenciones frecuentes.
Para su limpieza, basta con pasar un paño húmedo con agua tibia o usar vapor a baja presión. En versiones específicas como los tejidos antibacterianos o acústicos, el tratamiento de superficie está pensado para resistir también productos de limpieza suaves sin alterar sus propiedades.
Si por cualquier motivo se desea sustituir la membrana (por cambio de imagen, mantenimiento programado o daño puntual), puede desmontarse sin retirar los perfiles perimetrales. Esto permite renovaciones rápidas sin alterar el resto del sistema, lo que reduce tiempos de obra y costes indirectos.
Los techos y paredes tensados con tecnología Clipso, en su versión 705 AB, han sido desarrollados específicamente para soportar condiciones de alta humedad y vapor de agua, como ocurre en piscinas cubiertas, spas o vestuarios. Este tejido técnico incorpora tratamiento Sanitized®, un agente antimicrobiano que bloquea el 99,9 % del desarrollo de bacterias y hongos, según ensayos realizados bajo la norma ISO 22196.
A diferencia de materiales tradicionales como el pladur, que pueden absorber humedad y deteriorarse con el tiempo, Clipso mantiene una estabilidad dimensional excelente incluso en ambientes con una humedad relativa superior al 90 %. La membrana es hidrófuga, lavable con vapor, no genera moho y no requiere juntas ni remates visibles, lo que reduce significativamente el riesgo de condensaciones localizadas o puntos críticos de suciedad.
El sistema se instala en seco y sin necesidad de colas ni agua, lo que minimiza la humedad añadida a la instalación. Además, la clasificación al fuego B-s1,d0 del tejido lo hace apto para espacios de pública concurrencia donde se exige máxima seguridad incluso en zonas técnicas como las cubiertas de vasos o pasillos húmedos.
En términos de mantenimiento, basta con una limpieza con paño húmedo o vapor de agua a baja presión. Su durabilidad se estima en más de 15 años en condiciones de uso intensivo, con una garantía de 10 años sobre el material. Por todo ello, Clipso se posiciona como una alternativa técnica y sostenible frente a techos metálicos, placas de yeso o revestimientos plásticos en entornos húmedos de alto tránsito.
La instalación de techos y paredes tensados con tecnología Clipso se caracteriza por su rapidez y limpieza, incluso en superficies de gran formato o con geometrías complejas. A diferencia de sistemas como pladur o techos registrables, que requieren múltiples fases (estructura, placas, juntas, lijado, pintura…), el sistema Clipso se instala en una sola intervención en seco, lo que reduce notablemente los tiempos de obra.
En condiciones estándar, un equipo técnico de Sabaitek puede instalar entre 60 y 120 m² por día, dependiendo del tipo de espacio, la altura del techo, los accesos disponibles y si hay que integrar elementos como luminarias, climatización o sistemas acústicos. En auditorios, frontones, piscinas cubiertas u oficinas corporativas, se ha conseguido completar instalaciones de 300–400 m² en menos de una semana, sin necesidad de desalojar completamente el espacio.
Gracias a la instalación en frío y sin maquinaria pesada, el sistema permite trabajar fuera del horario de uso del edificio (por la noche, fines de semana o en festivos), adaptándose a los condicionantes de espacios que no pueden detener su actividad.
Además, el tiempo de preparación en obra es mínimo: los perfiles de fijación se instalan previamente, y la membrana se coloca de forma continua sin necesidad de juntas ni ajustes en obra. Esto permite una planificación muy precisa y sin desviaciones.
En resumen, Clipso no solo reduce los tiempos de ejecución, sino también los tiempos de interrupción del uso del espacio, algo fundamental en proyectos institucionales o deportivos donde la actividad no puede parar.
Sí, una de las ventajas más prácticas del sistema Clipso frente a soluciones convencionales es que permite desmontar y volver a instalar la membrana tensada, siempre que se sigan unas condiciones técnicas específicas.
En caso de reforma parcial, actualización de instalaciones o sustitución por renovación estética, se puede retirar la lona sin necesidad de desmontar los perfiles perimetrales ni realizar obra civil. Esto es posible gracias al sistema de fijación por clipado en frío (sin calor ni adhesivos), que mantiene la integridad del tejido durante el desmontaje. La operación es rápida y limpia, ideal para espacios donde los tiempos de intervención están muy limitados.
No obstante, es importante tener en cuenta que una membrana tensada solo puede ser reutilizada si no ha sufrido daños, cortes o deformaciones durante su uso o retirada. En entornos exigentes o tras muchos años instaladas, puede ser recomendable sustituirla por una nueva para garantizar la tensión óptima, especialmente si se desea modificar el diseño o color.
El desmontaje y reensamblaje pueden realizarse en pocas horas por el mismo equipo técnico, sin generar polvo, residuos ni ruidos, y sin afectar al resto del sistema (iluminación, climatización, acústica). Este aspecto resulta especialmente interesante para espacios institucionales o contract que desean actualizar la imagen del espacio sin grandes obras.
En resumen, Clipso es un sistema reversible, flexible y no destructivo, lo que lo convierte en una excelente opción para proyectos que exigen adaptabilidad a largo plazo.
En pabellones deportivos, frontones o polideportivos con alturas superiores a 8 metros, el problema acústico habitual es un tiempo de reverberación excesivo provocado por la gran cantidad de superficies duras y reflectantes: hormigón, graderíos, cubiertas metálicas o cerramientos de vidrio. No es extraño encontrar valores de RT60 por encima de 4 segundos, lo que dificulta la comunicación entre usuarios y reduce notablemente la inteligibilidad de la megafonía.
En este tipo de espacios, la intervención eficaz no consiste en añadir masa ni en compartimentar, sino en incorporar absorción acústica de alto rendimiento en las zonas altas del recinto, donde se concentra la mayor reflexión sonora. Los sistemas de techos y paredes tensados con tecnología Clipso, en sus versiones acústicas (495 D, 495 AC, 495 AT o 705 A), combinados con absorbente posterior de 40–50 mm, pueden alcanzar coeficientes αs próximos a 0,95 (Clase A), lo que permite actuar directamente sobre el RT60 y estabilizar el comportamiento acústico del volumen.
Frente a soluciones puntuales como paneles suspendidos o bafles acústicos visibles, un revestimiento continuo permite cubrir grandes superficies sin juntas (anchos de hasta 5,10 m), distribuir la absorción de forma homogénea y mantener una estética limpia. Además, no añade una carga estructural significativa al forjado, algo relevante en rehabilitación de instalaciones existentes.
En instalaciones deportivas en uso, otro factor determinante es el tiempo de ejecución. La instalación en seco permite intervenir por fases o fuera de horario, reduciendo el impacto sobre la actividad del recinto.
La clave en este tipo de espacios no es “insonorizar” en el sentido estricto del término, sino reducir la energía reflejada mediante absorción eficaz y bien distribuida, ajustada al volumen y al uso previsto del pabellón.
Un tiempo de reverberación (RT60) superior a 4 segundos en un pabellón polideportivo indica que la energía sonora permanece demasiado tiempo en el recinto antes de disiparse. Esto genera un efecto de “bola de ruido” continuo, dificulta la comunicación entre jugadores y entrenadores y reduce drásticamente la inteligibilidad de la megafonía.
La corrección no pasa por actuar sobre el aislamiento exterior, sino por incrementar la absorción acústica efectiva dentro del volumen. En espacios de gran altura y superficies duras predominantes, es necesario introducir materiales con coeficientes de absorción elevados, distribuidos estratégicamente en techo y zonas altas de los paramentos.
Los sistemas de techos y paredes tensados con tecnología Clipso, en configuración acústica, permiten trabajar con membranas microperforadas (como 495 D, 495 AC o 495 AT) combinadas con absorbente posterior de 40–50 mm. En esta configuración se pueden alcanzar valores αs entre 0,90 y 1,00 (Clase A), dependiendo de la cámara de aire y del espesor del absorbente. Esto permite reducir de forma significativa el RT60 sin necesidad de intervenir estructuralmente en el edificio.
En pabellones existentes, donde el volumen es elevado y las reflexiones se producen principalmente en cubierta y muros perimetrales, cubrir grandes superficies continuas resulta más eficaz que instalar elementos puntuales suspendidos. Un sistema continuo mejora la uniformidad del campo sonoro y evita zonas muertas o áreas con comportamiento desigual.
La reducción exacta del RT60 dependerá del volumen total del recinto (m³), la superficie tratada y el coeficiente de absorción instalado. En intervenciones habituales en polideportivos municipales, se han conseguido reducciones superiores a 2 segundos en el tiempo de reverberación tras la incorporación de absorción Clase A distribuida en cubierta.
El punto de partida siempre debe ser una medición acústica previa. A partir de ahí se dimensiona la superficie absorbente necesaria para alcanzar el objetivo de confort acústico según el uso previsto del espacio.
En rehabilitación de pabellones, auditorios o espacios deportivos existentes, uno de los condicionantes habituales es la limitación de carga admisible del forjado o de la estructura metálica de cubierta. Muchos sistemas acústicos tradicionales —paneles de lana mineral con perfilería pesada, falsos techos registrables, islas suspendidas de gran espesor— añaden peso considerable y requieren refuerzos estructurales adicionales.
Los techos y paredes tensados con tecnología Clipso permiten introducir absorción acústica con una carga propia muy reducida. La membrana textil tiene un peso aproximado de 235 g/m², y los perfiles perimetrales de aluminio aportan una carga mínima en comparación con soluciones modulares convencionales. Incluso al incorporar absorbente posterior (por ejemplo, lana mineral de 40–50 mm), el conjunto mantiene un peso significativamente inferior al de un falso techo tradicional.
El sistema trabaja con una lógica diferente: en lugar de añadir masa, se optimiza la relación entre superficie absorbente y volumen del recinto, utilizando materiales con coeficientes αs elevados (hasta 0,95–1,00 según configuración). Esto permite actuar sobre el tiempo de reverberación sin penalizar la estructura existente.
En cubiertas ligeras o naves deportivas donde el margen de carga es limitado, esta característica resulta determinante. Además, al no requerir una subestructura pesada continua, se reduce el número de puntos de anclaje y se simplifica la intervención en altura.
La combinación de bajo peso, alta absorción acústica y posibilidad de cubrir grandes superficies continuas convierte este tipo de sistema en una opción especialmente adecuada cuando el cálculo estructural es un factor crítico del proyecto.
En espacios como pabellones deportivos, auditorios, salas polivalentes o piscinas cubiertas, es habitual que el techo deba resolver simultáneamente varias funciones: absorción acústica, integración de iluminación, ocultación de instalaciones y mantenimiento de una estética limpia. Resolver todo ello en un único plano continuo no es sencillo con sistemas convencionales.
Los techos y paredes tensados con tecnología Clipso permiten combinar membranas acústicas microperforadas (como 495 AT, 495 D o 705 A) con absorbente posterior y, al mismo tiempo, integrar sistemas de iluminación directa o retroiluminada. Las versiones translúcidas, como la 495 AT, presentan una transmisión lumínica aproximada del 40 %, lo que permite trabajar con módulos LED situados en el plenum para generar superficies uniformemente iluminadas sin puntos visibles.
Desde el punto de vista acústico, al incorporar aislamiento posterior (por ejemplo, paneles LA54 de 50 mm), se alcanzan valores de αs cercanos a 0,95 (Clase A). Esto significa que el mismo plano que actúa como difusor lumínico está absorbiendo energía sonora de manera eficaz.
La ventaja frente a soluciones mixtas tradicionales —paneles acústicos por un lado y luminarias suspendidas por otro— es la continuidad visual y la simplificación técnica. Se reduce el número de elementos colgados, se evita interferencia entre sistemas y se mejora la homogeneidad del campo sonoro y de la distribución lumínica.
En proyectos donde la altura libre es generosa, esta integración en un único plano permite mantener la lectura arquitectónica del volumen sin fragmentarlo visualmente, mientras se cumplen simultáneamente exigencias acústicas y lumínicas.
En auditorios en funcionamiento, uno de los principales condicionantes no es únicamente el rendimiento acústico, sino la imposibilidad de desmontar butacas, luminarias escénicas, sistemas de climatización o elementos técnicos ya instalados. Cualquier intervención debe ser compatible con la infraestructura existente y minimizar tiempos de inactividad.
Cuando el problema está relacionado con un tiempo de reverberación elevado o una inteligibilidad deficiente, la actuación puede centrarse en incorporar absorción acústica adicional en techo y zonas altas de los paramentos, sin necesidad de modificar la envolvente estructural ni las instalaciones principales.
Los sistemas de techos y paredes tensados con tecnología Clipso permiten fijar perfiles perimetrales a la estructura existente y trabajar por debajo de las instalaciones, generando una nueva superficie continua que:
La instalación se realiza en seco, sin demoliciones ni generación de escombros, lo que permite planificar los trabajos por fases o fuera del horario de uso del auditorio. En muchos casos, no es necesario retirar butacas ni intervenir en el escenario.
Desde el punto de vista técnico, la clave está en analizar previamente el volumen del recinto, el RT60 existente y la distribución de superficies reflectantes. A partir de esa medición se dimensiona la superficie absorbente necesaria y se define la ubicación más eficaz, priorizando techo y primeras reflexiones laterales.
De esta manera, es posible mejorar de forma significativa la calidad acústica del auditorio manteniendo intacta su infraestructura y reduciendo al mínimo la afección operativa.
En espacios de uso intensivo —polideportivos, frontones, gimnasios, piscinas municipales o salas multiusos— los paneles fonoabsorbentes suspendidos presentan varias limitaciones: acumulación de polvo en su cara superior, riesgo de impacto (balones, objetos), mantenimiento complejo y una estética fragmentada que no siempre encaja con el proyecto arquitectónico.
Una alternativa técnica consiste en utilizar techos y paredes tensados con tecnología Clipso en configuración acústica, combinando membranas microperforadas con absorbente posterior. En lugar de trabajar con elementos puntuales colgados, el sistema crea una superficie continua de absorción distribuida, lo que mejora la homogeneidad del comportamiento acústico.
Las membranas acústicas (como 495 D, 495 AT o 705 A) pueden alcanzar coeficientes de absorción αs próximos a 0,95 (Clase A) cuando se combinan con lana mineral de 40–50 mm y cámara de aire adecuada. Esto permite reducir el tiempo de reverberación sin introducir elementos suspendidos vulnerables a golpes o desplazamientos.
En entornos deportivos, donde el impacto mecánico es frecuente, la ausencia de paneles colgantes reduce riesgos de deterioro y simplifica el mantenimiento. Además, la superficie tensada es lavable, no genera acumulación superior de suciedad y puede incorporar tratamiento antibacteriano en caso de ambientes húmedos.
Desde el punto de vista estructural, el sistema añade una carga muy reducida en comparación con subestructuras suspendidas convencionales, y permite integrar iluminación o climatización sin superposición de elementos.
En espacios donde la durabilidad, la seguridad y la limpieza visual son prioritarias, sustituir paneles suspendidos por una solución continua tensada mejora tanto el rendimiento acústico como la gestión a largo plazo del recinto.